Tu foto de perfil se decide a 48 píxeles y tú la eliges a 400
El fallo de selección es siempre el mismo. Pones dos fotos una al lado de otra en la pantalla, cuatrocientos píxeles cada una, y te quedas con la más interesante.
Nadie la va a ver así. En el feed sale a cuarenta y ocho píxeles, en la lista de resultados de un reclutador igual, y en una notificación menos.
Lo que desaparece por el camino
La textura de piel, las cejas, la montura de las gafas si su tono se parece al del pelo, cualquier degradado fino de luz. Queda la forma de la cabeza y dos o tres manchas de claro y oscuro.
Eso explica algo que mucha gente nota y no sabe nombrar: la foto que elegiste se ve peor online de lo que esperabas. No ha empeorado; la juzgaste en un tamaño en el que nadie la ve.
Las tres cosas que sobreviven
El contraste entre pelo y fondo. Lo primero que hay que corregir y lo que más se pasa por alto, porque en grande no da problemas. Pelo oscuro sobre fondo oscuro da una silueta sin cara. La solución no es un fondo blanco, es un fondo que se separe de *tu* pelo.
El recorte. Todo lo que quede por debajo de la clavícula es píxel desperdiciado.
La dirección de la luz. Una luz lateral marcada favorece en grande y convierte media cara en una mancha gris en pequeño. Más frontal es más aburrido en grande y mucho más legible en pequeño.
Ninguna de las tres depende de la cámara.
Qué puede hacer una foto de perfil
Menos de lo que promete el marketing y más de lo que conceden los escépticos. No te hace más competente. Evita que alguien pase de largo cuando estaba dispuesto a mirar. Lo que aplica en concreto repasa las convenciones de esa red.
Si vas a rehacerla
Antes de fotografiar nada, prueba a recortar: media hora con un editor de recorte y tamaño resuelve más casos de los que parece.
Si de verdad no hay nada aprovechable, los generadores para perfil profesional son el punto de partida, y para foto de perfil en general el criterio cambia: ahí no buscas seriedad, buscas que te reconozcan en cinco plataformas distintas.
La prueba de un minuto
Reduce tu foto a 48 píxeles y ponla al lado del original. Si ahí se pierde el contorno de tu cabeza, esa es la versión que ve casi todo el mundo.
Comentarios
Publicar un comentario